Buenos Aires, Argentina

Un mini IVECO BUS es emblema del barrio más chico de la Ciudad

Fabricado artesanalmente por El Bocha e inspirado en la marca, el pequeño 125 nació como un regalo familiar y hoy es una de las postales más queridas de la Plaza Terán.

En Villa Real, un barrio de menos de un kilómetro y medio, circula una historia que demuestra que la pasión por los buses no entiende de edades ni tamaños. En la Plaza Terán Jorge Oscar Ignacio, conocido por todos como “El Bocha”, transformó el deseo de su nieta en una alegría colectiva.

El 125 más chiquito tiene ocho asientos, hace un recorrido de 600 metros y cuenta con una sola parada en la esquina de Melincué y Cnel. José O. Gordillo. Los pasajeros son niños que tienen la experiencia de viajar en un transporte a su medida, pero también se roba las miradas de todos los adultos que pasan cerca de él. 

Se trata del proyecto de un mecánico que, con mucho amor y dedicación, decidió fabricar un bus para su nieta Candela y sus amigos. Después de dos prototipos y un largo proceso de validaciones para circular, el mini bus es una réplica a escala de un colectivo porteño, con timbre, luces y hasta seguro de transporte y VTV. 

Hoy, quien fue su inspiración para crear el vehículo y su primera pasajera, ya tiene 22 años, por lo que desde 2016 los vecinos encuentran a Jorge todos los sábados, domingos y feriados por la tarde para dar una vuelta a los más chicos del barrio. 

“Nunca me imaginé que iba a pasar lo que pasó. Algo que empezó como un juego fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy, y siempre lo voy mejorando, pienso en que hacerle, que modificar para que quede más lindo, más profesional. También me emociona haber influido en la vida de mi nieta, que hoy es técnica mecánica” expresó Jorge Oscar Ignacio con orgullo.


IVECO BUS, parte de las calles y de la vida de las personas 

El vehículo cuenta con el volante y frente inspirados en los modelos de la marca, y lleva orgullosamente el brandeo de IVECO BUS en la luneta y en los laterales de la carrocería. Además, incorpora componentes FIAT —la marca que sentó las bases de IVECO en el país— y fue carrozado y tapizado de manera artesanal por su creador, reflejando dedicación, ingenio y un profundo amor por el mundo del transporte.

“Nos llena de orgullo ver cómo IVECO BUS trasciende más allá de los caminos tradicionales y se convierte en fuente de inspiración para proyectos como el de Jorge, que celebran la pasión por el transporte y la creatividad de quienes llevan los buses en el corazón. El amor por lo propio es un gran aspecto de la cultura argentina y nos alegra que nuestra marca sea parte de eso” expresó Mauricio Yamamoto, Head de la Unidad de Negocios de IVECO BUS.

A lo largo de más de cinco décadas, IVECO fue protagonista del desarrollo del transporte en las rutas y ciudades argentinas. Historias como la de “El Bocha” demuestran que ese vínculo también se construye desde lo emocional, inspirando historias únicas que conectan a la marca con las personas y las comunidades.